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La estafa telefónica del comercial de gas

Uno de los engaños más habituales en la contratación de suministros es aquel en el que un supuesto comercial del gas o de la luz te visita para ofrecerte un descuento. Un planteamiento tramposo con el objetivo de hacerte cambiar de proveedor, haciéndote creer que te estás beneficiando de una suculenta oferta. Una estafa que también se lleva a cabo a través del teléfono.

comercial del gas
Esta estafa se centra en personas demasiado jóvenes o muy mayores

Decenas de detenidos en los últimos años

La estafa en el cambio de proveedor o de cargo de servicios no contratados siempre ha sido muy habitual. Quien más, quien menos, todos conocemos alguna historia de un comercial del gas que vino haciéndose pasar por nuestra compañía con una oferta irresistible. Se trata, en muchos casos, de una treta para que te cambies de compañía.

Sin embargo, en algunos casos, en vez de comercial se hacen pasar por un instalador del gas que intenta, tras una supuesta revisión, cobrarte un dinero del que no se había hablado. Segovia, Badajoz, A Coruña o Zaragoza son algunas de las localidades donde recientemente se han detenido a personas que, en el peor de los casos, habían cometido robos con violencia.

Ambos perfiles son distintos, el del comercial y el del instalador, pero ambos contactan por el mismo lugar: o llamando a la puerta de casa, o por el teléfono móvil. Por eso no debemos abrir a desconocidos ni fiarnos de quienes nos llaman por teléfono si no hemos contactado nosotros primero.

joven comercial del gas
«¡Hola! ¿Quiere ahorrar?» Es su típica frase de introducción.

Los supuestos comerciales del gas se acercan a ti con descuentos

Tanto por teléfono como de forma presencial, los expertos de la picaresca comercial del gas y la luz aseguran que ha habido un cambio en la normativa. En teoría, se trata de una reforma que permite a los consumidores beneficiarse de jugosos descuentos que podrían alcanzar el 30%. Pero es una trampa.

Los caraduras consiguen con este argumento llamar la atención del afectado. Nadie se lee el BOE y casi todos desconocen las normativas, así que es un razonamiento con el que es fácil captar a los incautos. De forma presencial suelen además enseñarte una factura de tu compañía para aparentar ser más creíbles.

Suelen actuar de forma muy insistente y, si no te ven convencido, te preguntan reiteradamente si estás «seguro de que no quieres ahorrar». ¿Quién no diría que sí a unos euros de ahorro a fin de mes? Plantean la conversación de tal manera que te dejan en mal lugar si te niegas a escucharlos.

Ahora ya ni se cortan y lo hacen por teléfono

Lo habitual de este tipo de engaños siempre ha sido que los estafadores acudan al domicilio de la víctima en persona. El siguiente paso era, y sigue siendo, entrar en casa del afectado con más confianza que honestidad y pedirle el DNI y la cuenta bancaria para «aplicarte el descuento».

Después, con estos datos tan personales y un garabato rápido pueden cambiar al consumidor de proveedor -con lo que ellos ganan una comisión– o, en los casos más extremos, cargarle servicios que no habían sido contratados. Todo manejado con una falta de nitidez evidente que, para las personas demasiado jóvenes y las más mayores, pasa desapercibida.

Con las facilidades de la comunicación telefónica y la simpleza al transferir archivos en WhatsApp, los pícaros llaman sin complejos para hacer lo de toda la vida, pero ahora a distancia. Mucho más rápido para ellos, ciertamente más fácil y, lo mejor de todo, sin dar la cara.

Si un comercial del gas te pide los datos por teléfono, no se los des

Las empresas que te proveen de servicios como la luz, el gas, el internet, etc., ya tienen todos tus datos. Ellos tienen tu DNI, tu cuenta bancaria, tu domicilio… y de ninguna manera te van a pedir esta información para aplicarte un descuento porque no lo necesitan.

Evidentemente, no podemos meter a todo comercial del gas en el mismo saco. Si te llaman de una empresa distinta a aquella con la que trabajas y crees que su oferta te puede interesar, claro que puedes escucharlos. Pero si te llaman haciéndose pasar por la empresa con la que ya tienes contratado un servicio y te piden datos de cualquier tipo, no debemos enviarlos.

Algunos de estos delincuentes se aprovechan de lo fácil que es enviar un documento por aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp. Así, si nos piden que enviemos una imagen de nuestro DNI o de nuestro número de cuenta bancaria a cambio de un descuento, tenemos que desconfiar. Recordemos que la empresa con la que tenemos contratado un servicio ya cuenta con estos datos y no nos los pedirá de nuevo.

¿Qué podemos hacer para evitar que nos engañen con los suministros?

Este tipo de tretas es bastante común: del comercial del gas que asegura ofrecernos un descuento al que viene a revisarnos la caldera, en principio gratuitamente, pero que intenta cobrarnos antes de irse. Algunas de estas argucias empiezan, precisamente, en el teléfono móvil, así que aquí van algunos consejos.

  • No abrir la puerta a desconocidos
  • No aceptar citas por teléfono
  • Rechazar acuerdos u ofertas no apalabradas con el suministrador oficial
  • Prestar atención a las advertencias de Policía y Guardia Civil tanto en la red como en los medios de comunicación
  • Si es necesario, comunicarlo a asociaciones de consumidores, áreas de bienestar de los ayuntamientos, Policía o Guardia Civil

Si te ha pasado alguna vez o conoces a alguien a quien le hayan estafado mediante una artimaña similar, puedes contárnoslo en la sección de comentarios. También te recomendamos que instales aplicaciones para evitar llamadas indeseadas, como CallBlocker.

La estafa de la revista de la Guardia Civil suma miles de afectados

Parecía que ya no iba a suceder más, pero no ha sido así. El timo de la revista de la Guardia Civil ha vuelto para intentar engañar a pequeños empresarios y gente de buena fe que, pensando que ayudan a la Benemérita, entregan su dinero a presuntos delincuentes. Una estafa clásica que creíamos agotada, pero que ha vuelto.

timo revista guardia civil
Solo hay una revista oficial de la Guardia Civil

¿Cuántas revistas de la Guardia Civil hay?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que solo existe una revista oficial de la Guardia Civil, denominada precisamente así: Guardia Civil. Sin embargo, sí hay otras revistas de esta misma temática y contenido, que son legales y están inscritas en el registro correspondiente, pero que son editadas por otras entidades que nada tienen que ver con la revista oficial.

Eso sí, esto no significa que el timo de la revista de la Guardia Civil sea necesariamente perpetrado por los dueños de estas publicaciones alternativas. El hecho de que haya varias revistas de la Benemérita puede llevar a confusión y permitir que los malvados pesquen en este tipo de aguas no cristalinas. Porque, si a usted le dicen que su anuncio va a aparecer en la revista de la Guardia Civil, ¿a cuál de ellas se refieren?

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ya aclaró que la revista oficial «no se financia pidiendo dinero a ningún negocio». Por tanto, es necesario resaltar que, si recibimos una llamada en la que nos ofrecen publicidad a cambio de un dinero que supuestamente irá a parar al cuerpo, no deberíamos creerlo.

Así funciona el timo de la revista de la Guardia Civil

Como decíamos, el timo consiste en hacerse pasar por la revista oficial y el objetivo suelen ser pequeños empresarios. El llamante pide dinero a cambio de publicidad o para ayudar a supuestos fines benéficos de fundaciones, hermandades u orfanatos, haciendo creer al estafado que con esa cantidad estará ayudando a una obra social liderada por la Guardia Civil.

Las víctimas de la treta han afirmado que las llamadas son sucesivas y que tienen un tono apremiante y amenazante. Dan por hecho que tienes que darles el dinero porque sí, haciéndose pasar por la revista oficial y haciendo referencia a un contrato verbal que el estafado supuestamente había contraído.

Del apremio, el estafador pasa rápidamente a la amenaza, llegando a decir que el cuerpo denunciará al engañado si éste no paga la cantidad exigida. La Guardia Civil señala que es, efectivamente, una trampa y que «esta actitud que no se corresponde con nuestra forma de proceder».

Además, el supuesto comercial intenta convencer a su víctima con argumentos como que, si paga la publicidad, la Guardia Civil sabrá cuáles son las «empresas amigas, insistiendo en que la Benemérita «se portará bien» con los anunciantes de la revista. Todo falso.

Comunicado oficial publicado en la revista ‘Guardia Civil’

La publicidad es legal, siempre que no te hagas pasar por quien no eres

Es perfectamente legítimo editar revistas sobre cualquier tema y, como comentábamos, en el caso de la Guardia Civil hay varias publicaciones, tanto impresas como online. Pero por supuesto, lo que no es legal es hacerte pasar por otras ediciones para vender publicidad. En este caso, lo hacen «mediante engaño o con la ambigüedad de hablar en nombre de la Guardia Civil», aseguran desde el cuerpo.

Hacer propuestas comerciales es bastante habitual en el mundo de los negocios, pero más allá de la suplantación de identidad, nadie debería aceptar amenazas ni apresuramientos en una llamada telefónica en la que nos piden dinero por un servicio del que no tenemos toda la información. La Guardia Civil ya ha reiterado en numerosas ocasiones que alguien se está haciendo pasar por ellos en este tema, y difícilmente un comercial con buena voluntad va a utilizar formas maleducadas para ganarse a un cliente.

El caso se replica por toda España

Hay notificaciones del timo de la revista de la Guardia Civil en muchas ciudades españolas. Empresarios de Palencia, Cáceres, Lugo, Zamora, Soria, Jaén, Madrid, Alcalá y otras muchas ciudades han alertado de que han intentado engañarles con esta treta. Miles de personas han caído en el timo, por eso hay que ser cautelosos; otros, por suerte, no se han dejado convencer por las amenazas.

Y es que, durante los últimos años, incluso se han abierto varias investigaciones. En 2015 se produjeron cinco detenciones en Madrid por este mismo delito, todos ellos pertenecientes a dos empresas de publicidad que llamaban indiscriminadamente a empresas de toda España.

En 2018, la Guardia Civil investigaba a un ciudadano de Toledo que pretendía cobrar 242€ por publicidad en la revista oficial del cuerpo. En 2019 las alarmas han vuelto a saltar en Zamora, Cáceres y Salamanca, donde se han detenido a tres personas y se han investigado a otras catorce. Una triquiñuela reincidente, una treta repetida que vuelve, como las modas, a intentar engañarnos por teléfono.

Cómo evitar el timo de la revista de la Guardia Civil

Tanto la Benemérita como otras publicaciones con temática del cuerpo han difundido numerosos comunicados a lo largo de los años para alertar sobre esta estafa. Además de las réplicas de los medios de comunicación sobre los avisos oficiales, revistas como La Pauta han desmentido en numerosas ocasiones estar vinculadas a este tipo de actividades.

timo revista guardia civil la pauta
Otras publicaciones sobre la Guardia Civil han emitido comunicados al respecto

Para no caer en este tipo de estafas, es importante entender que la revista de la Guardia Civil no utiliza estas técnicas de asedio telefónico para conseguir publicidad. De hecho, ningún buen comercial va a amenazar a un cliente potencial y, desde luego, no debemos creer que poner publicidad en la mencionada publicación nos va a ofrecer algún tipo de ventaja para con la Benemérita.

La Guardia Civil ha pedido también que este tipo de intentos de estafa sean notificados en el cuartel más cercano. Además, los internautas que utilizan páginas web como ListaSpam agradecen que estos números de teléfono sean añadidos al directorio para que otros no caigan en la trampa. También es recomendable instalar aplicaciones como CallBlocker, desarrollada por esta página, para evitar llamadas indeseadas con oscuras intenciones.

¿Conoces a alguien que haya sido víctima del tipo de la revista de la Guardia Civil? Cuéntanoslo en comentarios.

Alerta de estafa por WhatsApp: ¿debería reenviarla?

A todos nos ha pasado más de una vez que un amigo, una tía o algún otro familiar ha compartido con nosotros una supuesta estafa por WhatsApp. Pero ¿qué credibilidad tienen estos mensajes? ¿deberíamos reenviarlos o publicarlos en redes sociales? Hacemos un repaso de los tipos de alertas más comunes que nos llegan como si fueran ciertas.

estafa whatsapp
Muchos avisos de estafa por WhatsApp resultan ser bulos o tretas de delincuentes

De la sociedad de la información, a la sociedad desinformada

Cuando en el albor del nuevo siglo se nos hablaba de la sociedad de la información como garante de derechos y libertades y herramienta de transmisión de la veracidad, no teníamos en cuenta lo que iba a venir después. Las redes sociales y la mensajería instantánea gratuita tienen un lado negativo que daña profundamente a la información certificada y verdadera.

Estas aplicaciones tienen el riesgo de elevar a categoría de creíble a emisores que no lo son. Manipulación, tergiversación, sesgos exagerados o ángulos extremos son el pan nuestro de cada día en las redes sociales más utilizadas. Por eso hemos de ser muy cautos a la hora de considerar verosímiles determinados mensajes que nos son rebotados o compartidos.

Esto es algo que ya se está impartiendo en algunos institutos de educación secundaria. Antes de reenviar o hacernos eco de un mensaje, deberíamos asegurarnos de que es verídico. Deberíamos hacerlo por nosotros, por los que nos rodean, por la normalidad del día a día y porque, dando alas a la mentira, estamos en realidad destruyendo nuestra democracia.

Descuentos falsos: la estafa por WhatsApp más utilizada

Ya hemos visto que los bulos y las mentiras se extienden como una mancha de aceite a través de las aplicaciones móviles. De este efecto se aprovechan los delincuentes en uno de los casos más habituales de estafa por WhatsApp: los descuentos falsos. Son mensajes que dicen informar de ofertas imbatibles en conocidos supermercados y que suelen incluir un enlace.

estafa whatsapp mercadona
Nunca debemos clicar en los enlaces de los mensajes de desconocidos

Reenviar estos mensajes a nuestros familiares y amigos es un error colosal, ya que al clicar en el enlace podrían robar nuestros datos de pago o contraseñas, suscribirnos a servicios premium que no necesitamos u otros. Es una técnica conocida como phishing, de la que hemos oído hablar mucho últimamente y que se aprovecha de la buena voluntad de la gente para propagarse, ya que ¿a quién no le interesa una buena oferta?

Avisos que citan a instituciones relevantes

También es recurrente recibir, cada cierto tiempo, mensajes que mencionan a una empresa o a una asociación de consumidores. Al leer los nombres de corporaciones o asociaciones de relevancia, el mensaje adopta un cariz creíble que después se demuestra falaz. Los mensajes suelen decir cosas como que, según una asociación, si llamas a un determinado número de teléfono te van a cobrar una cantidad desmesurada.

Ejemplo: «Si recibes una llamada del 6123456xx, no la devuelvas. Te cobrarán 2.000€. La asociación de consumidores OCU ya lo ha denunciado en su Twitter. COMPARTIR».

Cuando nos llega un mensaje de este tipo, lo primero que tenemos que hacer es estudiar el número. ¿Pertenece a un prefijo de pago? ¿es internacional? Si tiene la apariencia de un número normal, probablemente pertenecerá a una persona individual que difícilmente podrá cobrar por recibir una llamada. ¿Merece la pena compartir un mensaje así?

Por otro lado, ¿qué interés puede tener una persona en enviar este mensaje de forma masiva para que todo el mundo lo comparta? Lo primero que se nos viene a la cabeza es el aburrimiento de alguien que no tiene otra cosa que hacer y quiere comprobar hasta qué punto puede llegar el mensaje. Pero también puede ser que la persona que pone en circulación el mensaje lo haga para dañar la imagen del propietario del teléfono acusado de fraude.

La estafa por WhatsApp que suplanta al propio WhatsApp

En la misma línea, las asociaciones de consumidores están alertando de que algunos estafadores se están haciendo pasar por el propio WhatsApp para hacerse con el control de las cuentas de los usuarios. La mecánica es similar, aunque en este caso no se incentiva que el mensaje sea compartido.

El mensaje empieza así: «Saludos de WhatsApp». El engaño consiste en hacer creer que hay que verificar un número de teléfono, para lo que se facilita un enlace que supuestamente hay que clicar. Si lo hacemos, perderemos el control de nuestra identidad en la aplicación de mensajería.

La propia WhatsApp es objeto de bulos en su propia plataforma

Para solucionarlo, cuando veamos el mensaje de WhatsApp diciendo que el número de teléfono no se corresponde con el terminal, debemos clicar en «Verificar» para rehacer el proceso y recuperar así nuestra cuenta.

WhatsApp dice luchar contra los bulos y las fake news

Poner freno a las estafas por WhatsApp es ya una prioridad a la que todos podemos contribuir dejando de compartir mensajes que no son verídicos. Sin embargo, la aplicación de mensajería instantánea ha sido utilizada en numerosas ocasiones para la propagación de la mentira, el contorsionismo político y las noticias falsas. Ante esto, como ya hicieron algunas aplicaciones de redes sociales, cabía esperar medidas concretas.

Y es que la aplicación estrella de mensajes ha decidido en 2019 limitar a cinco el número de veces que se puede reenviar una misma comunicación. Sin embargo, esto no significa que podamos relajarnos, ya que la propia WhatsApp ha reconocido que elimina casi dos millones de cuentas falsas cada mes.

La solución: no compartir sin control

Por muchas medidas que se pongan, incluso actuando con la cautela más exquisita, podemos acabar cayendo en el engaño o, peor aún, en la estafa. No clicar en los enlaces de mensajes enviados por personas que no sean de confianza es elemental, pero también lo es resistirnos a compartir aquellas informaciones que no hemos contrastado o que nos parecen mínimamente sospechosas.

Está en la mano de cada uno de nosotros acabar con los bulos, con la desinformación y con los estafadores que se aprovechan de ellos. A los estafadores les encanta el caos y el desconcierto, la necesidad y el desconocimiento. Por eso es importante que, cuando un amigo o un familiar comparta con nosotros una información sospechosa, le hablemos de la desinformación, los bulos y las estafas con franqueza.

Una SIM duplicada puede amenazar tus ahorros

En los últimos años, hemos conocido una importante brecha de seguridad en lo relacionado con la telefonía móvil. Se trata del truco de la SIM duplicadaSIM swapping-, una manera de tener acceso a tu línea de teléfono para recibir el código de confirmación que algunos bancos envían al hacer un pago o una transacción. Con él, el delincuente podría hacer pagos desde cuentas bancarias que no le pertenecen y, en algunos casos, hasta pedir créditos.

sim duplicada

La normativa europea que quiere acabar con el fraude en internet

En septiembre de 2019 entró en vigor la ley PSD2, que pretende establecer la obligatoriedad de identificar en dos pasos a la persona que realiza un pago online. Esta identificación debe contar con, al menos, dos de los siguientes tres elementos: posesión -por ejemplo, una confirmación desde el teléfono móvil-, biométrico -huella dactilar o reconocimiento facial- y conocimiento -una contraseña-.

La intención de la ley es buena, pero debemos tener en cuenta que muchas entidades bancarias ya aprueban los pagos de sus clientes de esta manera. Además, toda tecnología puede ser modificada y seguro que veremos fraudes relacionados con, por ejemplo, el reconocimiento facial. En cualquier caso, el teléfono móvil es la herramienta más utilizada para confirmar nuestra identidad y por eso hemos de ser conscientes de la importancia de nuestra tarjeta SIM.

Qué es la tarjeta SIM

Una tarjeta SIMsubscriber identity module– es un diminuto chip que permite a la operadora de telefonía saber a qué dispositivo asignar un número de teléfono. Es la pequeña tarjeta que introducimos en la ranura de nuestro teléfono para poder utilizarlo. Sirve para llamar, enviar SMS, guardar contactos y otras funciones secundarias.

Su propio nombre, módulo de identidad del subscriptor, indica que es una memoria que contiene datos sobre la identidad de la persona que va a utilizar el teléfono. Por eso es, en ocasiones, objetivo de fraudes como el de la SIM duplicada. Un estafador con una copia de tu SIM puede recibir las llamadas y los SMS que tú deberías estar recibiendo. Cuando un banco, por ejemplo, te envía un mensaje con un código para confirmar un pago, el estafador con una copia de tu SIM tendría acceso a esa información.

«Me he quedado sin línea»

No tener línea es uno de los indicios que hacen sospechar a los usuarios de que podrían estar siendo víctimas de un fraude de SIM duplicada. Por supuesto, hay otras muchas razones por las que un usuario podría quedarse sin línea, por eso tenemos que llamar a nuestro proveedor del servicio para asegurarnos de que el problema no es otro.

Por ejemplo, la línea puede no estar disponible porque ha habido un fallo en el servicio, se ha caído la red o cualquier otra razón. Ahora bien, hay un caso en el que sí deberíamos encender las alarmas: si no tenemos señal y nuestro proveedor nos dice que nuestra línea funciona perfectamente, es el momento de preguntar si se ha enviado algún duplicado de nuestra tarjeta SIM recientemente.

A quién le interesa pedir una copia de la SIM

Pedir un duplicado de la tarjeta SIM no es tan extraño. Pongamos que perdemos el teléfono o nos lo roban. Inmediatamente tenemos que llamar a nuestra operadora, pedir que cancelen la actual SIM y que nos envíen una copia para poder recuperar nuestro número.

Hasta hace relativamente poco, pedir una SIM duplicada era más fácil de lo que es ahora: algunas operadoras de telefonía no requerían presencia física del consumidor para solicitarla. Sin embargo, muchas proveedoras han cambiado este procedimiento y, además de la clave de usuario, el DNI, la dirección de facturación y la cuenta bancaria, exigen acudir a una tienda para lograr una copia de la SIM. Algo razonable si tenemos en cuenta que nuestros datos están en juego.

Conseguir una SIM duplicada no es suficiente para el estafador

Lograr que la operadora te envíe una copia de la tarjeta de un desconocido no es suficiente para cometer la tropelía. El estafador necesita, además, obtener otros datos como el número de una tarjeta de crédito o el de la cuenta corriente. Pero no por eso debemos bajar la guardia, ya que conseguir los datos de una cuenta bancaria o de una tarjeta de crédito no es imposible.

Nuestros datos de pago se quedan guardados en multitud de plataformas y, aunque las empresas de internet aseguran tener mecanismos para evitar el fraude, siempre puede haber una brecha de seguridad. Por otro lado, aunque de una forma más tradicional, muchas facturas en papel especifican unos datos de pago a los que algún vecino curioso y con algo de mano larga podría tener acceso -robando la carta-.

Qué hacer ante el timo de la SIM duplicada

Si creemos que podemos haber sufrido la estafa de la SIM duplicada, por ejemplo si de repente nuestra línea deja de funcionar y reiniciar el teléfono no sirve, tenemos que hacer varias cosas.

En primer lugar, tenemos que llamar a nuestro proveedor de telefonía y pedirle información sobre la incidencia. ¿Hay algún problema en la red? ¿están solucionando algún tipo de avería? Si nos dicen que nuestra línea funciona con normalidad, tenemos que poner en conocimiento de la empresa de telefonía que no es así y que tememos estar siendo víctimas de algún fraude. Hay que cancelar todos los duplicados de nuestra tarjeta SIM de inmediato.

En segundo lugar, debemos revisar nuestra cuenta bancaria y ver si hay movimientos sospechosos. Si tenemos la certeza de que han duplicado nuestra SIM, debemos ponernos en contacto con nuestro banco de inmediato para que detengan el envío de SMS de confirmación para pagos online.

Por último, si finalmente somos víctimas de la estafa, es importante poner en conocimiento de las autoridades lo sucedido. Esto facilitará que nuestro caso pueda tener una solución razonable, pero además evitará que otros usuarios sufran un fraude que, junto a otros relacionados con la identidad, nos puede afectar a cualquiera.

¿Conoces a alguien al que le hayan duplicado la SIM? ¿te ha pasado a ti? Cuéntanoslo en la sección de comentarios.